lunes, septiembre 20, 2010

Con sangre sacerdotal heredó Hidalgo la sotana


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  • JESÚS CASTRO/ENVIADO
  • 16-Septiembre-2010
  • Estudios demuestran que el Padre de la Patria fue descendiente de otro cura, Francisco Hidalgo Vendaval
    • Héroe. El mural que se encuentra en el Centro Cultural Vito Alessio Robles hace alusión al heroísmo del cura Hidalgo.FOTOS: VANGUARDIA-ARCHIVO
    CUERNAVACA, MOR.- Según cronistas e historiadores, el cura Hidalgo no fue el único sacerdote de su familia que tuvo hijos, su tatarabuelo mismo fue sacerdote, quien procreó a su bisabuelo con una viuda, además uno de los descendientes del Padre de la Patria, también de nombre Miguel, es sacerdote, pero dejó los hábitos y actualmente está casado, tiene hijos y reside en Sinaloa.

    Durante la entrevista que VANGUARDIA sostuvo con Jorge Arturo Hidalgo Toledo, quien se dice descendiente de Miguel Hidalgo y Costilla, salió a relucir el carácter clerical del Padre de la Patria y lo que representa, tanto para él como para el resto del país, el hecho de que un sacerdote haya dejado descendencia.

    “El cura Hidalgo nunca lo escondió, se sabía en ese entones que tenía hijos y varias mujeres, era un hombre liberal, que incluso, yo pienso, ni siquiera había querido ser sacerdote, más bien, como que entró al Seminario porque quería estudiar y ser alguien, pero no creo que le haya atraído eso del celibato”, señaló Jorge Arturo.

    Cuenta que según los libros que ha leído, en ese entonces había sólo cuatro profesiones que se podían seguir, la de médico, militar, sacerdote o abogado. De ellas a Hidalgo sólo le interesó la de sacerdote, porque iba a tener acceso a la literatura, lo que hasta antes del inicio de la Independencia fue su pasión.

    “Se sabe que Hidalgo organizaba obras de teatro, tertulias, discusión de lecturas y estudio de textos liberales franceses y literatura, y ahí conocía a las que fueron sus mujeres, ahí conoció a su primera mujer, Manuela Ramos, en 1780, a Bibiana Lucero, en 1789 y a Josefa Quintanar en 1903, cuando llegó a Dolores”, manifiesta el entrevistado.

    Un cura en las venas

    Pero cuenta Jorge Arturo que en la familia del cura de Dolores no fue algo nuevo que sacerdotes procrearan hijos, pues el mismo Hidalgo es descendiente de un presbítero, su tatarabuelo Francisco Hidalgo Vendaval y Cabeza de Vaca.

    El entrevistado nos muestra entonces la investigación realizada por el historiador Jesús Topete Amaya, quien escribe que el antepasado de Hidalgo nació entre los años 1575 y 1580, en el Estado de México, donde llegó a ser cura del pueblo Tejupilco.

    Dicen los documentos de Topete Amaya que el cura Francisco Hidalgo “ayuda a la señora Jerónima Costilla, viuda del capitán Tomás Dávila, a administrar sus bienes recién heredados, de esa relación nace una amistad que da origen al nacimiento del niño Juan Costilla, bisabuelo del Padre de la Patria”.

    En ese momento Jorge Arturo interrumpe la entrevista para justificar el hecho de que el hijo del cura Francisco no llevara el apellido Hidalgo, sino el de su madre. Comenta que como no había matrimonio de por medio, se decidió bautizarlo como hijo natural.

    Juan Costilla tuvo 11 hijos, el menor de ellos fue Francisco Hidalgo Gómez, quien a su vez es padre de don Cristóbal Costilla Pérez. Este hombre nacido en 1713, antes de casarse en Pénjamo con Ana María Gállaga Mandarte y Villaseñor, se enteró, por rumores, de que el apellido que debía llevar era Hidalgo.

    “Yo creo que igual que mi papá, por oídas supo que su apellido original era Hidalgo, y pues, se puso a investigar encontrando que no llevaba ese apellido debido a que su antepasado era un sacerdote, lo cual no le avergüenza, al contrario, por eso decide asumir ese apellido”, cuenta Jorge Arturo.

    Existe incluso un escrito del mismo Cristóbal donde explica, “uso el apellido de Hidalgo porque es nuestro, y lo debemos hacer así. En estos tiempos, quien use el apellido de la madre se tiene por sospechoso”, según consta en la investigación del historiador Topete.

    Desde entonces se hace llamar Cristóbal Hidalgo y Costilla Pérez, y al casarse con Ana María, procreó cinco hijos, dos de ellos deciden hacerse sacerdotes, como su tatarabuelo, uno de ellos es el cura Miguel Hidalgo y Costilla Gállaga, quien más tarde iniciaría la lucha por la Independencia.

    Como dato interesante, cabe mencionar que don Cristóbal Hidalgo, igual que su hijo Miguel Hidalgo, también tuvo tres mujeres, la primera, ya se mencionó, Ana María Gallaga, la segunda Rita Toribia Peredo y Ramírez, con quien sólo tuvo un hijo, y la tercera se llamaba Jerónima Ramos Ortiz Bracamontes y Origel, con quien tuvo cinco hijos.

    El otro Miguel Hidalgo

    Durante la entrevista hecha a Jorge Arturo Hidalgo, en Cuernavaca, también salió a relucir la existencia de otro cura Miguel Hidalgo, un descendiente del Padre de la Patria que también fue sacerdote, aún vive en Mazatlán, Sinaloa, y que incluso tiene hijos, porque hace años que dejó el ministerio.

    La información surgió ante la pregunta curiosa de saber si existía entre los primos o parientes alguien que llevara el nombre de Miguel, a lo que Jorge Arturo respondió que sí, que incluso ese Miguel era sacerdote.

    “Tenemos un primo, hijo de mi tío Juan, que así se llama, Miguel Hidalgo, y que curioso, también se hizo sacerdote, a veces llegamos a decirle que era el cura Hidalgo, pero en forma de broma, porque él es uno de los miembros de la familia que está convencido de ser descendiente del Padre de la Patria”, señala Jorge.

    Dice que Miguel Hidalgo, su primo, duró varios años como cura en una parroquia de Sinaloa, pero que con el tiempo se dio cuenta que esa no era su vocación, por lo que decidió colgar los hábitos, para luego casarse y tener hijos.

    De él últimamente saben poco porque actualmente se encuentra trabajando en ayuda y asesoría social para personas de escasos recursos, pero es lo último que se sabe, porque hace tiempo que no se ven, por ello VANGUARDIA no pudo establecer contacto con él para realizar una entrevista o conseguir alguna fotografía del actual cura Hidalgo.

    Es un tabú

    Fue inevitable preguntar a Jorge Arturo si creía que el hecho de que actualmente se conozca que Hidalgo tuvo hijos y varias mujeres le puede restar respeto como héroe de la Independencia, a lo que el entrevistado contesta que ese conocimiento es precisamente el que lo desmitifica, y lo expone como un ciudadano común de su época que tuvo el coraje de hacer más por su patria.

    “Pienso que el cura Hidalgo era un hombre como todos, con defectos, muchos defectos, quizá uno de ellos es que haya tenido varias mujeres, digamos, pero, eso no le resta nada a su heroísmo, porque te puedo decir que, al igual que antes, hoy existen sacerdotes que tienen a su mujer, por ahí escondida, y tienen hijos, la Iglesia lo sabe, sí se enteran, pero lo esconden por tabú”, afirma.

    Añade que ha sabido de sacerdotes que la misma Iglesia se entera que tienen hijos y que lo toleran, incluso los trasladan a otras parroquias y les ayudan a que mantengan a sus mujeres y a sus hijos, muchos de esos sacerdotes llevan una vida ejemplar, trasmiten fielmente el evangelio, están comprometidos con la sociedad, son activistas o miembros activos de la comunidad.

    “El hecho de que se reconozca que Hidalgo tuvo o no descendencia es algo que no debería de restarle méritos a la acción que realizó para lograr la Independencia”, manifiesta Jorge Arturo, quien además añade que el saber que don Miguel fue un héroe de carne y hueso, debe mover al resto de los mexicanos a seguir su ejemplo.

    “Tenemos como nación que segur seguir esa lucha, pero no peleando contra enemigos que están en otros lados, sino contra el gran enemigo que es la apatía de no hacer nada, debemos lograr luchar todos los días por hacer algo mejor”, afirma, y luego cierra la entrevista diciendo, “si todos fuéramos como Hidalgo en este país, México sería otro”.
    Morelos e Hidalgo fueron parientes

    Otro sacerdote, héroe de la Independencia, que también tuvo descendencia, fue el cura José María Morelos y Pavón, de quien es ampliamente conocido que procreó a Juan Nepomuceno Almonte. Lo que pocos saben es que Morelos también estuvo emparentado con otro cura, con el mismo Miguel Hidalgo.

    Según un árbol genealógico del historiador Gabriel Ibarrola Arriaga, ambos héroes nacionales tienen un antepasado común, don Diego Ruiz de Cortés, que irónicamente es a su vez descendiente de don Hernando Cortés, hijo del conquistador español Hernán Cortés.

    Pues bien, dice Ibarrola Arriaga, que don Diego es padre de Diego Ruiz de Chávez, quien al casarse con Anal de Sandoval procreó varios hijos, entre ellos Mariana y Felipe Ruiz Sandoval. Mariana se casó con Juan Villalón y tuvo a María Villalón, ella se casó y tuvo a Juana Núñez, quien se casó con Diego Morelos.

    Con Diego, Juana tuvo un hijo al que llamó Domingo Jerónimo Morelos, quien al contraer nupcias engendró a Manuel Morelos, el papá de quien se conoce con el nombre de don José María Morelos y Pavón.

    Regresando a la genealogía, el hermano de Mariana, chosna de Morelos, fue Felipe Ruiz Sandoval, cuyo hijo fue Juan Miguel de Villaseñor, quien engendró a Joaquina de Villaseñor, la cual se casó con Juan Gallaga Mandarte, cuyo hija llevó el nombre de Ana María Gallaga y Villaseñor, la primera esposa de Cristóbal Hidalgo y madre del cura Miguel Hidalgo y Costilla.

    Dice el historiador que el árbol genealógico de Hidalgo lo tomó del publicado por el licenciado Dávila Garibi, presidente de la Academia de Genealogía; y los ascendentes de Morelos los obtuvo gracias a investigaciones personales en archivos eclesiásticos.

‘Un pecado descender de Hidalgo’

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  • Jesús Castro
  • 17-Septiembre-2010
  • Cuenta una de las choznas del Padre de la Patria que sus antepasados tenían miedo de hablar sobre el parentesco
    • Humano. En la actualidad ya no es un mito que el Padre de la Patria haya tenido mujeres y varios hijos
    Ya no es un mito que el cura Miguel Hidalgo y Costilla tuvo hijos; VANGUARDIA publicó la entrevista con el descendiente de uno de ellos, quien asegura nunca haber sentido pena en asegurar ser heredero de un sacerdote. Caso distinto es el de los descendientes de otra de las mujeres del Padre de la Patria, quienes tenían miedo hablar de ese parentesco.
    “Mi mamá era muy católica y sentía como una afrenta que un cura hubiera tenido hijos. Para ella era un pecado, una vergüenza… nos contaba con mucha reserva. Era difícil aceptar que fuéramos descendientes del cura Hidalgo porque se supone que ese estado es muy especial que no podría tener matrimonio ni relaciones”, declaró María Esther Vázquez, descendiente de Miguel Hidalgo, durante una entrevista al medio de información nuevoleonés.
    En el encuentro que otorgó a VANGUARDIA Jorge Arturo Hidalgo Toledo, descendiente de Lino Mariano Hidalgo, primogénito hombre del cura Hidalgo con Manuela Ramos, también se habló de las otras dos mujeres con quienes tuvo hijos el héroe de la Independencia: Josefa y Bibiana.
    De quien más habló, incluso mostró documentos, fue de la familia que hoy en día lleva el apellido Vázquez Mendoza, los cuales son los únicos a los que la autoridad de Guanajuato les han reconocido en dos ocasiones, de forma oficial y pública, el parentesco con Miguel Hidalgo.
    Jorge Arturo dice que los Vázquez Mendoza descienden de Josefa Quintanar Castañón, con quién sólo tuvo dos hijas, María Hidalgo Quintanar, quien muere en su adolescencia y por tanto no tuvo descendencia, y Micaela Hidalgo Quintanar.
    “Si te fijas bien, esta familia de que te platico no lleva el apellido Hidalgo, sino Vázquez Mendoza, y es porque, ya habrás adivinado, ellos descienden de una mujer, de una hija de Hidalgo, que por cuestiones de cómo se llevan los nombres en México, pues no les pudo heredar el apellido”, señala Jorge Arturo.
    Luego muestra lo que él tiene del árbol genealógico de esa familia, donde Micaela, la hija de Hidalgo, se casó con Julián Mendoza, con quien tuvo varios hijos, de los cuales sabe de una primera mujer de nombre Ignacia, que murió sin tener descendencia.
    Del otro hijo que conoce Jorge Arturo es de Francisco Mendoza Hidalgo, que siguió los pasos de sus antepasados, pues tuvo tres mujeres, como su abuelo Miguel y su bisabuelo Cristóbal. Fruto de esos tres matrimonios tuvo ocho hijos; de ellos se desconocen actuales descendientes.
    Sin embargo, según el árbol genealógico de las autoridades de Guanajuato, de ninguno de estos dos desciende la familia Vázquez Mendoza, sino de otra de los nueve hijos de ese matrimonio. Se trata de una segunda mujer a quien llamaron también Ignacia y que fue madre de Julián Mendoza, el cual se casó con María Refugio Zamora Palacios.
    De este matrimonio nacieron tres hijos: José Justino, José Carmen, y María Juliana Mendoza Zamora. Esta última se casa con Víctor Vázquez, y son ellos los padres de Rodrigo, Enedina, Mercedes, María, María Dolores, Germán, María Esther, Víctor y Esperanza Vázquez Mendoza, algunos de los cuales aún viven, y que en dos ceremonias oficiales fueron reconocidos como descendientes de Hidalgo.
    Con documentos
    La primera vez fue en 1985, cuando se conmemoró el 175 aniversario de la Guerra de Independencia, cuando el mismo Secretario de Gobierno Federal, que en ese entonces era Manuel Bartlett, asistió a una ceremonia en el pueblo de Corralejo, en el estado de Hidalgo, donde se reconoció públicamente a la familia Vázquez Mendoza.
    En aquel entonces, fue el investigador José García Juárez el responsable de reunir y presentar las pruebas genealógicas obtenidas de partidas bautismales, con las que comprobó que Rodrigo, Enedina, Mercedes, María, María Dolores, Germán, María Esther, Víctor y Esperanza Vázquez Mendoza, como descendientes del Padre de la Patria.
    Posteriormente, en el 2005, cuando se celebró el 252 aniversario del natalicio de Miguel Hidalgo y Costilla, la Presidencia Municipal de Guanajuato organizó un evento en el Museo de la Independencia, donde se volvió a reconocer públicamente a la quinta generación de los descendientes del cura Hidalgo.
    En esa ocasión sólo asistieron a recibir el homenaje los hermanos María Dolores, Mercedes, María Ester, Esperanza y Víctor Vázquez Mendoza, quienes nuevamente recibieron documentos oficiales de tal reconocimiento.
    Actualmente algunos de ellos, que todavía sobreviven, han estado dando entrevistas a diferentes medios de comunicación nacional e internacional, con motivo del Bicentenario de la Independencia, incluso se les tomó testimonio para el libreto de algunas de las películas que se han filmado sobre la vida de Hidalgo y que son exhibidas en los cines de todo el país.
    La familia perdida
    Según los historiadores, existe una tercera mujer con quien procreó hijos el Padre de la Patria, de la cual se sabe poco, por lo que se desconoce si actualmente existen descendientes que vivan y que además, sepan que su antepasado es el cura Hidalgo.
    De lo que se sabe, el mismo Jorge Arturo Hidalgo Toledo nos platica: “Si hubo otra mujer, se llamaba Bibiana, y se dice que la conoció allá por 1789, con ella dicen los historiadores que sólo tuvo un hijo, pero la verdad esa rama de la familia se pierde en la historia”, señala.
    A quien se refiere es a Bibiana Lucero, una señorita que conoció en las representaciones de teatro que organizaba el cura en sus ratos libres, y de quien se enamoró. Con ella tuvo a Joaquín Hidalgo y Costilla Lucero, quien se casa con Soledad Quijada con quien tiene un hijo, Agustín.
    De Agustín Hidalgo Quijada, nieto del cura Hidalgo, se sabe que contrajo nupcias con Soledad Marroquí, pero su rastro se pierde con el tiempo, existiendo sólo destellos de su posible linaje.
    Hay historiadores que cuentan que algunos de sus descendientes llegaron a acudir ante Porfirio Díaz para solicitarle ser reconocidos como herederos de Miguel Hidalgo, para que se les reconociera algún grado militar (ya que eran soldados de profesión), además de una pensión en reconocimiento a su linaje. Se desconoce si se les entregó tal pensión.
    Finalmente, lo último que los historiadores saben es que el otro hijo de Hidalgo, don Joaquín, murió en la Ciudad de México, de 94 años, en la casa 17 de la calle Lerdo, en el Centro Histórico.
    Mientras tanto, los herederos de su apellido permanecen anónimos, como lo hicieron por décadas los descendientes de Lino Mariano, el primer hijo varón, y Micaela, ambos engendrados por Miguel Hidalgo y Costilla con dos mujeres distintas, Manuela y Josefa. De los de Bibiana posiblemente se llegue a saber algo durante los festejos del tercer centenario de la Independencia, quizá antes.

Asegura tener sangre de Hidalgo

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  • Jesús Castro/ENVIADO
  • 15-Septiembre-2010
  • A 200 años del comienzo de la lucha de Independencia, Jorge Arturo Hidalgo Toledo asegura descender del primer hijo del Padre de la Patria
    • Indagan. Jorge Arturo Hidalgo Toledo habló a VANGUARDIA de la investigación que inició su padre Lorenzo Hidalgo, y continuaron él y sus hermanos
    CUERNAVACA, MOR.- Lejano a la imagen que desde pequeños hemos tenido de él, don Miguel Hidalgo y Costilla pudo haber sido de complexión delgada, mirada severa, amplia frente, nariz grande, ojos de color, ceja poblada, labios delgados y pelo medianamente cano… no como lo pintan los libros de texto.
    ¿Por qué?, porque así luce en una fotografía Román Alejo Hidalgo y Costilla Aboites, un hombre identificado como su nieto, sí, nieto del cura Hidalgo, cuyos rasgos físicos podrían dar una idea de cómo fue en realidad el Padre de la Patria.
    Esta fotografía es propiedad de Jorge Arturo, uno de los herederos del apellido Hidalgo, quien se ha convertido en custodio moral de un conocimiento que dice, no hace falta les reconozcan oficialmente; el hecho de que el cura Hidalgo tuvo tres mujeres, fue padre de cinco hijos y que de uno de ellos desciende la familia Hidalgo Toledo, su familia.
    La historia de la fotografía se remonta a la infancia de Jorge Arturo Hidalgo Toledo, cuando su padre Lorenzo Hidalgo Peña se las mostraba para ufanarse de llevar en sus venas la sangre del hombre que le dio a México Independencia.
    “Todo parte desde mi padre, él nos dijo que siempre escuchó de sus tíos y tías que había una relación con Miguel Hidalgo, porque el abuelo llevaba todavía el apellido Hidalgo y Costilla, pero que no era algo de lo que querían difusión”, cuenta Jorge Arturo mientras camina por las calles de Cuernavaca, Morelos, donde actualmente reside.
    De la familia Hidalgo Peña sólo a don Lorenzo, ingeniero civil de profesión, le interesó indagar sobres sus orígenes. Para hilvanar este rompecabezas compró libros, consultó periódicos, buscó esquelas y entrevistó familiares.
    Así se enteró que había historiadores que aseguraban que Miguel Hidalgo había tenido hijos, pero que durante el movimiento armado mucha de esa familia decidió quitarse el apellido, algunos sólo el Costilla, debido a que fueron perseguidos por el Estado y luego por la Iglesia.
    Don Lorenzo no tenía el acta de nacimiento de su abuelo, pero sí encontró una esquela que da fe de su fallecimiento en 1881, y otra con el nombre de una de las hermanas de su padre, Juan Hidalgo Medinilla. Ella murió a los 17 años y todavía llevaba el apellido completo, se llamaba Petra Hidalgo y Costilla Medinilla, dice el documento. Fue lo único que logró indagar don Lorenzo.
    Completan eslabón
    La estafeta la tomaron sus hijos, uno de ellos es Jorge Arturo, quien junto a uno de sus hermanos comenzaron a frecuentar historiadores, comprar libros, consultar archivos, buscar actas de defunción, bautizo y otros sacramentos, en templos parroquiales.
    Esa búsqueda fue fructífera. Primero encontraron en el registro civil una acta de defunción del hermano de Román Alejo, don Juan Hidalgo y Costilla, donde aparece que fueron sus padres don Mariano Hidalgo y Costilla (de quien suponían era hijo del cura Hidalgo), casado con Petra Aboites.
    El eslabón para ligar a Román Alejo con el cura de Dolores les llegó con el libro “El Padre Hidalgo y los suyos”, del historiador y experto en genealogías Jesús Amaya Topete, que documentó la existencia de los hijos de Hidalgo.
    “Mi papá se llamaba Lorenzo Hidalgo Peña y mi abuelo Juan Hidalgo, mi bisabuelo fue Román Alejo Hidalgo, que en los libros de algunos historiadores, entre ellos Jesús Amaya Topete, siempre se menciona que Hidalgo tuvo descendentes. Se habla de Lino Mariano, con su primera mujer, y a las hijas que tuvo con Josefa, y a los de Bibiana”, expresa Jorge Arturo.
    El libro, consultado por VANGUARDIA, primero revela el nombre completo del cura Hidalgo. El acta de bautismo dice que Miguel Gregorio Antonio Ignacio Hidalgo Costilla y Gallaga Mandarte Villaseñor, nació en 1753 en una hacienda de Corralejo, Guanajuato. Que se hizo sacerdote, fue cura de la parroquia de Dolores y que tuvo tres mujeres con las que procreó varios hijos.
    “Su primera mujer fue la joven Manuela Ramos Pichardo, con quién tuvo dos hijos nacidos en Valladolid (hoy Morelia), probablemente por los años 1780: Agustina, y Lino Mariano Hidalgo Costilla y Ramos Pichardo. Agustina se casó con el guerrillero insurgente coronel Encarnación Ortiz, apodado “El Pachón”, no tuvo descendencia.
    Su primer hijo varón, Lino Mariano Hidalgo Costilla y Ramos Pichardo, al igual que su padre, participó en la guerra de la Independencia como coronel del ejército insurgente. Se casó en 1820 con la señora Petra Aboites, procrearon tres hijos que nacieron en la ciudad de México: Román Alejo, Juan Antonio, y Guadalupe Hidalgo Costilla y Aboites”, dice el libro de Amaya Topete.
    Como dato curioso, el historiador revela que Guadalupe no se casó y que murió en 1920, pero que durante los festejos del Centenario de la Independencia en 1910, es ella quien recibe los homenajes de manos del presidente Porfirio Díaz, por ser la única descendiente viva de Miguel Hidalgo.
    El verdadero dato importante es la confirmación de que, efectivamente, el cura Hidalgo tuvo una primera mujer, cuyo hijo, Lino, fue padre de Román Alejo, quien a su vez tuvo a Juan Hidalgo Medinilla, padre de don Lorenzo Hidalgo Peña, el papá de Jorge Arturo, a quien VANGUARDIA entrevistó y que nos proporcionó la foto del nieto de Padre de la Patria.
    Curas con hijos
    Señala Jorge Arturo que nunca dudó de ser descendiente del sacerdote Miguel Hidalgo y que el saberlo, o más aún, el que lo sepan otros, no le causa ninguna pena, sino todo lo contrario, siente mucho orgullo y compromiso por llevar en sus venas la sangre de un patriota que tampoco se avergonzó de sus hijos, pues a todos los registró con su apellido.
    Comenta que es por tabú que oficialmente el gobierno nunca ha querido oficializar que Hidalgo tuvo varias mujeres e hijos, lo cual, las autoridades de aquel entonces nunca tomaron en cuenta para acusarlo legalmente.
    Dice que en el juicio civil en su contra nunca se le acusó de bígamo, por tener al menos tres mujeres conocidas por la comunidad, Manuela, Josefa y Bibiana; ni siquiera la Iglesia lo tomó en cuenta para aplicarle la excomunión y luego durante el juicio eclesiástico ante la Santa Inquisición.
    Asegura que no les interesa obtener el reconocimiento oficial por ser descendientes del cura Hidalgo, que su búsqueda fue sólo para conocer sus orígenes.
    “Sabemos que no somos los (descendientes de Hidalgo) reconocidos oficialmente, pero si los únicos que aún conservamos el apellido, y además, descendemos de la primera mujer y del primer hijo del insurgente. Con eso nos basta”, expresa Jorge Arturo antes de despedirse y luego seguir su camino, precisamente por la calle Hidalgo, en el centro mismo de Cuernavaca, Morelos.

    DESCENDENCIA
    El libro “El Padre Hidalgo y los suyos”, de Jesús Amaya Topete, documenta la existencia de los hijos de Hidalgo y sus nietos, entre ellos Román Alejo Hidalgo Costilla y Aboites.
    Miguel Gregorio Antonio Ignacio Hidalgo Costilla y Gallaga Mandarte Villaseñor, nació en 1753 en una hacienda de Corralejo, Guanajuato.
    Lino Mariano Hidalgo Costilla y Ramos Pichardo (hijo).
    Román Alejo Hidalgo Costilla y Aboites (nieto).
    Juan Hidalgo Medinilla (bisnieto).
    Lorenzo Hidalgo (tataranieto).
    Jorge Arturo Hidalgo Toledo (chozno).